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EL VALOR DEL DIRECTOR DE MARKETING EN LA INDUSTRIA 4.0

Sólo han transcurrido cuatro años, desde que se acuñara el término de Industria 4.0 dentro del Foro Económico Mundial del 2016. Concepto con el que se da por concluida la tercera revolución industrial, marcada por la transformación digital, a la que estamos asistiendo desde mediados del siglo XX.
Esta irrupción de la cuarta revolución industrial se caracteriza por combinar la automatización de los sistemas productivos, con la recopilación y el análisis de datos, aplicados a sistemas ciberfísicos, que se comunican y cooperan entre sí, al mismo tiempo que lo hacen con los humanos en tiempo real y vía Internet.

 

Y es en este cambio de paradigma vertiginoso, donde el Marketing 4.0 actúa de correa de transmisión, de una estructura de mercado vertical tradicional, a otra horizontal, en la que se interconectan distintas áreas del conocimiento, al servicio de un consumidor con perfiles muy dispares, que se enfrentan, con distinto grado de destrezas y aceptación, a la vorágine del cambio tecnológico y social, en el que estamos inmersos. La misión del director de marketing en este nuevo contexto es fidelizar al cliente, integrando los medios offline del marketing tradicional con el digital, a través de una estrategia de 360º.
El objetivo ya no es captar al cliente, sino enamorar al consumidor, que empatiza con los valores intangibles que humanizan la marca, para convertirlo en un prescriptor orgulloso.

El profesor Lisardo de Pedro, doctor en ciencias Sociales y Jurídicas por la Universidad Rey Juan Carlos sostiene al respecto que “las marcas, en ciertos sectores, han pasado de ser muy conocidas a ser marcas amadas, con las que el consumidor se siente emocionalmente conectado, generando una relación sostenible y duradera en el tiempo. Esto se logra contestando a la siguiente pregunta: ¿Qué puede hacer mi marca por ti? Y pasando de lo racional a lo emocional. Por ello a un Director de Marketing, a día de hoy, se le pide tener la capacidad de identificar cuáles son las necesidades emocionales que su marca puede cubrir en sus clientes, y definir en base a estos aspectos, la estrategia a seguir, para que el consumidor siempre reciba un mensaje coherente. En este sentido, durante la pandemia las marcas han hecho un importante esfuerzo para vincularse a conceptos emocionales como la solidaridad, la compañía, o incluso la nostalgia de otros tiempos”.
Según la consultora Accenture las empresas con responsables de marketing pueden generar unos rendimientos económicos un 11% más altos que las que carecen de esta figura, llamada a jugar un papel dinamizador en el proceso de transformación digital de las empresas. La clave no estará en el presupuesto del que disponga ésta, sino de un uso más holístico y transformador del mismo. Y en todo este entramado el director de marketing juega un papel trascendental en la configuración de la identidad corporativa y social de una empresa, así como en la implementación de la inteligencia competitiva de su producto, para que aporte una experiencia única en cada interlocutor.

Al respecto, Lisardo de Pedro, abalado por la experiencia profesional adquirida como Director de Marketing internacional del área de aceites de oliva de Deoleo y como Director Académico de Dstila Formación, reflexiona como en un futuro próximo el marketing personalizado será una de las grandes tendencias de las marcas que ofrecerán un producto y mensaje personalizado, ya sea en servicios o en bienes físicos. Y para ello se aliará con las nuevas tecnologías que ofrecen soluciones cada día más adaptativas.  En segundo lugar asistiremos a una clara evolución hacia el mundo digital concentrado en el móvil.  Por ello las marcas harán un esfuerzo muy importante, por entrar en nuestro móvil, valiéndose  del Big Data, como fuente de información útil para la toma de decisiones. Y en tercer lugar se invertirá en conocer cada día más al cliente, no sólo como consumidor, sino como persona que consume mi marca. Los sistemas de CRM, Customer Relationship Management, permiten a las empresas llegar a conocer  datos muy valiosos de los consumidores. Algo que ya los pequeños negocios venían haciendo desde hace años ‘Juan te pongo lo de siempre’, pero ahora incluso empresas que manejan millones de clientes son capaces de hacerlo, con cada uno de sus compradores de manera fácil y ágil”.

Todas estas variables son las que nos llevan a aseverar que en la próxima década se verá reforzado el alcance  del rol de director de marketing de una empresa. Como revela el estudio publicado por la Asociación de Marketing de España,  encargado  a Doxa, el 63% de los directivos de distintos ámbitos encuestados sostienen que, en los próximos años, el director de marketing va a intervenir transversalmente  en todas las áreas de actividad de la empresa, lo que les augura un futuro muy prometedor pero altamente competitivo, que les exigirá una actualización constante.

En el proceso democratizador al que estamos asistiendo  del uso de las nuevas tecnologías, la empresa que cuente con un Director de Marketing, que coordine todas las necesidades derivadas de esta área y aporte una visión coherente de la marca, en todos los canales y  de manera transversal, será mucho más atractiva y competitiva en esta industria 4.0 que se postula como el cambio de paradigma más radical al que hasta ahora ha protagonizado la humanidad.